A la hora de buscar ayuda en casa, muchas familias se preguntan: ¿debo contratar a una cuidadora o a una empleada del hogar? Aunque a menudo se utilizan como sinónimos, en realidad son perfiles laborales distintos, con funciones, formación y condiciones específicas. Conocer bien sus diferencias es clave para acertar en la contratación y cumplir con la legalidad.
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Toggle¿Qué es una empleada del hogar?
Una empleada de hogar es una persona contratada para realizar tareas domésticas generales en el domicilio particular del empleador.
Funciones típicas:
- Limpieza de la casa
- Lavado y planchado de ropa
- Cocina y mantenimiento del hogar
- Recados domésticos
- Apoyo puntual en el cuidado de menores o mayores (como tarea complementaria)
Marco legal: están reguladas por el Real Decreto 1620/2011, dentro del Sistema Especial de Empleados de Hogar de la Seguridad Social.
¿Qué es una cuidadora?
Una cuidadora (o cuidador) es una persona que se ocupa principalmente de atender a personas dependientes, como mayores, personas con discapacidad o con enfermedades crónicas. Su papel va más allá de las tareas domésticas.
Funciones habituales:
- Aseo e higiene personal
- Acompañamiento diario
- Administración de medicación (bajo supervisión médica)
- Movilización y asistencia para caminar
- Alimentación asistida
- Estimulación cognitiva o emocional
- Supervisión constante en casos de dependencia severa
En muchos casos, las cuidadoras tienen formación específica en atención sociosanitaria, aunque no siempre es obligatorio por ley si trabajan en el ámbito privado.
Diferencias clave entre empleada del hogar y cuidadora
Aspecto | Empleada del hogar | Cuidadora |
Enfoque del trabajo | Tareas domésticas generales | Atención a personas |
Formación requerida | No obligatoria | Recomendable: sociosanitaria o similar |
Tipo de contrato | Régimen especial de hogar | Puede ser hogar o régimen general (según funciones) |
Funciones permitidas | Hogar, apoyo básico | Cuidado personal y asistencia |
Remuneración | Según convenio y jornada | Puede ser superior según cualificación y carga |
¿Puede una empleada del hogar ser también cuidadora?
Sí, pero con matices. Si una empleada del hogar realiza principalmente tareas de cuidado (baño, acompañamiento, medicación, etc.), debe ser contratada como cuidadora. De lo contrario, podría considerarse una infracción laboral si hay un desajuste entre funciones y contrato.
Si realiza tareas domésticas con apoyo ocasional al cuidado, puede mantenerse como empleada del hogar, siempre que no suponga la función principal.
¿Qué contrato me conviene según mi situación?
Depende de tus necesidades reales:
- ¿Necesitas ayuda con la casa? → Empleada del hogar
- ¿Requieres atención constante a una persona mayor o dependiente? → Cuidadora
- ¿Buscas una persona interna que combine ambas tareas? → Estudia bien la distribución de funciones y contrato adecuado
En caso de duda, lo más seguro es realizar un contrato claro que especifique funciones y jornada, respetando la legislación vigente.
¿Y si quiero contratar a una cuidadora con experiencia?
En ese caso, te recomendamos buscar a profesionales con formación acreditada, como:
- Certificado de Profesionalidad en Atención Sociosanitaria (SSCS0108 o SSCS0208)
- FP de Técnico en Atención a Personas en Situación de Dependencia
- Experiencia previa demostrable y referencias
¿Qué ocurre con la cotización a la Seguridad Social?
Todas las trabajadoras del hogar o cuidadoras deben estar dadas de alta por parte del empleador familiar. Si bien muchas cuidadoras trabajan en el hogar, su contratación debe adaptarse según la actividad principal.
¿A quién recurro si no sé qué perfil necesito?
En Hogar Cuidado analizamos tu situación particular y te ayudamos a encontrar a la persona adecuada: empleada del hogar, cuidadora interna o externa, por horas o a jornada completa.

